La principal dificultad de la lengua japonesa se encuentra, sin lugar a dudas, en la escritura, muy rica y sobre todo muy distinta del alfabeto latino. En una serie de tres artículos, podrás descubrir los tres sistemas de escritura del japonés, que son el katakana, el hiragana y los kanji. Los presentaremos en esta primera unidad, para más adelante examinarlos en detalle. Sin embargo, antes de nada resulta necesario un acercamiento histórico si queremos comprender el funcionamiento de la escritura japonesa, bastante cercana a la china a pesar de que ambas lenguas no guardan parentesco.

Kanji: Escritura japonesa

No hace falta ser ningún experto para darse cuenta de que el japonés utiliza los caracteres del chino (sinogramas). Sin embargo, estas dos lenguas no tienen nada que ver. El chino procede de las lenguas sino-tibetanas y el japonés pertenece a la pequeña familia de las lenguas japónicas.

Tampoco ha sido la única lengua que ha tomado prestados los intrigantes caracteres chinos, llamados kanjis en Japón. También fue este el caso del vietnamita (escritura chữ nôm) y del coreano (hanja), a pesar de que el uso del primero por los caracteres chinos prácticamente ha desparecido y el del segundo se ha visto marginalizado.

Había una vez, en un archipiélago lejano, muy lejano…

En sus orígenes, el japonés no disponía de ningún sistema de escritura. Era por tanto una lengua únicamente oral y lo sería hasta el siglo V. China, por su parte, ¡poseía una escritura propia desde hacía aproximadamente un milenio!

La escritura china se propagó muy pronto por el archipiélago nipón a través de objetos que tenían inscripciones de sinogramas. En esa época los japoneses no los sabían leer.

A partir del siglo V, se forjaron nuevas relaciones diplomáticas entre la China y Corea y se encargó a los escribas que establecieran la correspondencia escrita en chino. Fue entonces cuando los japoneses se preguntaron cómo utilizar estos caracteres extranjeros para transcribir su propia lengua.

La creación progresiva de la escritura japonesa

A partir del sigo VI, los eruditos japoneses empezaron a usar algunos sinogramas únicamente por su valor fonético. No se preocuparon por su significado. Sería como si nosotros usáramos los caracteres chinos para escribir en español. Estos primeros caracteres puramente japoneses se llaman man’yōgana. Estos fueron los ancestros de los kana, los caracteres japoneses tal y como los conocemos hoy.

La aparición de los kana

Dos silabarios derivados de la escritura china

Cuenta la tradición que fue Kūkai, un sacerdote budista del siglo IX, quien creó los kana. Si algo es cierto es que los katakana (片仮名) sirvieron en un principio como anotaciones que permitían leer los textos budistas escritos en kanji.

Los hiragana (平仮名), por su parte, derivan de la escritura cursiva. Por este motivo, los katakana tienen una apariencia muy angulosa, mientras que los hiraganas son más redondeados.

Los kana son silabarios, lo que significa que, a excepción de la «n final» ( / ), que es un caso un poco particular, cada signo sirve para anotar una sílaba entera y no solamente una letra.

Adopción progresiva por parte de la población

Durante muchos siglos, los hiragana fueron principalmente de dominio exclusivo de las mujeres de la alta sociedad, menos educadas que sus homólogos masculinos, quienes preferían seguir utilizando los kanji. Surgió entonces un rica literatura femenina redactada en hiragana, al estilo del famoso Genji Monogatari (源氏物語) del siglo XI.

Esta particularidad les valió a los hiragana el apodo de Onna-moji (女文字), que literalmente significa «caracteres de mujeres». Poco a poco, los kana se incorporaron en los escritos populares y acabaron siendo utilizados indistintamente por personas de ambos géneros.

A partir de una reforma aprobada en el año 1900, el sistema de kana permitió establecer una escritura japonesa definitiva: a cada carácter (kana) le corresponde una sola y única sílaba.

Las variantes de los hiragana que fueron así eliminadas se denominan actualmente hentaigana (変体仮名) y son utilizados principalmente para dotar de un estilo arcaico a la escritura.

Una lengua, tres sistemas de escritura

Así pues, hoy en día, la escritura japonesa combina tres sistemas principales de escritura: los kanji, los katana y los hiragana. También existen dos sistemas secundarios: los rōmaji (ローマ字), también llamados alfabeto latino; y los arabia-sūji (アラビア数字), es decir, las cifras árabes que todos conocemos. ¡No es por tanto extraño encontrar frases que mezclen tres sistemas de escritura o más! Por ejemplo:

9月にスぺインに行きます。
En septiembre, me voy a España.

En esta oración, se pueden distinguir dos kanji (月 et 行), katana (スぺイン, España), una cifra árabe e hiragana.

¿Para qué se usa cada sistema?

Veamos ahora en qué casos utilizar cada uno de los diferentes sistemas de escritura del japonés:

  • Kanji: los kanji son de alguna manera el sistema de escritura central del japonés, ya que sirven para anotar los sustantivos, las raíces verbales y los adjetivos.
  • Hiragana: los hiragana permiten representar la gramática del japonés, ya sean las desinencias verbales y de los adjetivos, las partículas, los prefijos y los sufijos. Ciertas palabras de uso corriente se escriben por lo general más en hiragana que en kanji. Por ejemplo, es más frecuente ver どこ (doko, «dónde») que 何処 (la misma palabra, escrita en kanji).
  • Katakana: el uso principal de los katakana es la transcripción de palabras extranjeras (a excepción de los tan frecuentes préstamos del chino y del coreano). De este modo, パン (pan, «pan») viene del portugués pão, ナイフ (naifu, «cuchillo») viene del inglés knife, etc. Los katakana se usan también para escribir onomatopeyas, nombres científicos de animales o incluso para hacer que los mensajes sean más visibles en las vallas publicitarias.
  • Rōmaji: el uso del alfabeto latino permite transcribir de manera sencilla los nombres japoneses al sistema de escritura más fácil de entender para los occidentales. Los acrónimos son también anotados de esta forma, como en el caso de NHK (Nihon Hosō Kyōkai), en el servicio público de radio y televisión.
  • Cifras árabes: por supuesto existen kanji para escribir cifras y números: 一, 二, 三, 四… Sin embargo, las cifras árabes se usan mucho, por ejemplo para anotar las fechas: 2016年10月16日 (16 de octubre de 2016).

¿Listo para aprender la escritura japonesa?

En este artículo hemos visto cuáles son los principales sistemas de escritura del japonés y sus especificidades.

En el próximo, nos detendremos en los kana (hiragana y katakana) y, en el último, en los kanji y los rōmaji.

またね!