¿Quieres saber qué es lo que más le gusta hacer a Luca, uno de los co-fundadores de MosaLingua? Leer, leer mucho. Y algunos de sus libros favoritos son libros de autoayuda. A lo largo de su vida, Luca se ha dado cuenta de que las lecciones que aprendemos de los libros sobre crecimiento personal (los infames libros de autoayuda) nos pueden enseñar mucho sobre el aprendizaje de idiomas. En este artículo (y en el vídeo que Luca ha grabado para ti) te explicamos algunas de estas lecciones y cómo aplicarlas a tu propia vida.

libros de autoayuda para aprender idiomas

5 lecciones sobre cómo dominar un idioma sacadas de libros de autoayuda

¿Has leído alguna vez un libro de autoayuda?

Estos libros están escritos para ayudar al lector a resolver problemas personales, mejorar su vida y, esencialmente, a ser mejor persona.

¿Por qué estamos hablando de libros sobre crecimiento personal en una página web dedicada a la enseñanza de idiomas? Simplemente porque nos hemos dado cuenta de que muchos de estos libros ofrecen trucos y técnicas para aprender idiomas de forma más eficiente, aunque el libro en cuestión no trate de la lengua.

Así que, a continuación, te explicamos las 5 lecciones más importantes que hemos aprendido de los libros de autoayuda y cómo pueden ayudarte a dominar un idioma.

1. Saca partido de la rutina

La primera lección sale del libro El poder de los hábitos de Charles Duhigg. Duhigg explica que el 40% de nuestras acciones diarias son hábitos. Un hábito o costumbre es una acción que llevamos a cabo sin ninguna intención o voluntad específica. Un buen ejemplo es el hábito de lavarse los dientes todas las mañanas. Lo hacemos sin pensarlo o sin tener que obligarnos a nosotros mismos a hacerlo, ya que lo llevamos haciendo todas las mañanas desde que tenemos uso de razón. (¡Por suerte es un hábito que han adquirido todas las personas que conozco!)

¿I si pudiéramos transformar en hábitos las sesiones diarias de estudio de una lengua? Podemos si entendemos cómo funcionan los hábitos.

Aprovecha el poder del hábito para aprender una lengua:

Analicemos otro hábito muy común (uno no muy bueno, esta vez): mirar el móvil 200 veces al día.

  1. El hábito es provocado por una señal: oímos cómo suena o vibra el móvil
  2. Esto viene acompañado de un deseo: queremos saber quién nos ha escrito un mensaje o quién le ha puesto «gustar» a una publicación de Instagram.
  3. Esta combinación crea lo que el autor llama una rutina: lo dejamos todo de lado para mirar el móvil.
  4. Esto conlleva una recompensa: el placer (o la distracción) de leer un mensaje, un correo electrónico o una notificación.

Veamos como podemos usar este conocimiento para hacer que el estudio de una lengua se convierta en un hábito:

  1. Para la señal o desencadenante, puedes poner un libro en otro idioma en la mesa o establecer MosaLingua Web como la página de inicio de tu navegador.
  2. Para el deseo, tienes que pensar en una recompensa para cuando termines una tarea. Puede ser una recompensa inmediata, como comer un trozo de chocolate, o puede ser una recompensa a largo plazo, como imaginarte a ti mismo viajando y hablando la lengua con fluidez. En este caso, la recompensa no es la imagen que creas en tu mente, sino lo que esta representa. En otras palabras, alcanzar tu objetivo.
  3. Si repites esta rutina todos los días, cada vez que veas la señal (el libro sobre la mesa o la página de MosaLingua en tu navegador) empezarás a asociarla con la recompensa, lo que te llevará a desearla i a llevar a cabo toda la rutina para conseguirla.

Si repites este proceso por lo menos 30 días seguidos, crearás una rutina. Una vez creada la rutina, no necesitarás ninguna fuerza de voluntad para estudiar todos los días.

2. Utiliza la presión social para estimular tu fuerza de voluntad

Hablando de fuerza de voluntad, la siguiente lección es de un libro de crecimiento personal llamado The willpower instinct de Kelly McGonigal. A veces, es difícil encontrar fuerza de voluntad o motivación para trabajar en proyectos complicados o para alcanzar objetivos como aprender un idioma. ¡Y es necesaria una buena dosis cada día para tener éxito!

Aunque no queramos admitirlo, estamos profundamente influenciados por el comportamiento de la gente que tenemos alrededor. Los comportamientos son contagiosos y, como resultado, la presión social viene por parte de nuestros compañeros.

¿Cómo puede ayudarte la presión social a alcanzar tus propios objetivos?

Esto es lo que te sugiero hacer para usar la presión social en tu propio beneficio y conseguir así mejores resultados en el aprendizaje de idiomas:

  1. Comparte el objetivo que tienes de mejorar tus habilidades lingüísticas con compañeros de trabajo, amigos y familiares. Puedes hacerlo a través de las redes sociales o en persona. Ahora tus planes se han hecho públicos y todo el mundo sabrá si abandonas o fracasas. Si fracasas, nadie te va a juzgar, pero tampoco quieres decepcionarles. La presión social te empujará a seguir adelante y te motivará a trabajar para alcanzar tu objetivo cada día.
  2. Júntate con otro estudiante de idiomas. Trabaja junto con un amigo o familiar que tenga un objetivo similar y que esté de acuerdo en estudiar juntos. Esto os ayudará a los dos, porque si a alguno le falta fuerza de voluntad, el otro estará allí para motivarlo.
  3. Queda a menudo con gente que tenga objetivos similares a los tuyos. Si no conoces a nadie, ¡sal a buscarlo! Como he dicho, los comportamientos son contagiosos. Por eso, si quedas a menudo con personas que están estudiando idiomas, te contagiarás de su motivación y fuerza de voluntad. Así es como se siente Luca cuando atiende eventos políglotas. Durante estos encuentros, conoce a gente muy motivada y muy centrada en el estudio de idiomas, por lo que él enseguida se siente igual.

3. Elude las distracciones trabajando intensamente

La tercera lección viene de la mano de Cal Newport y su gran libro Deep Work. Newport define el trabajo duro como una actividad que se lleva a cabo en un estado de concentración y sin distracciones que impulsa tus habilidades cognitiva y las lleva hasta el límite. Estos esfuerzos generan un nuevo valor, mejoran tus capacidades y son difíciles de reproducir.

El autor habla de actividades profesionales, pero el trabajo duro es muy versátil y útil en el aprendizaje de idiomas. Para aprender un idioma, es necesario practicar todos los días en sesionas cortas pero muy intensas.

Cómo concentrarte durante las sesiones de estudio

Para poder concentrarte mientras estás estudiando, necesitas:

  1. Evitar hacer varias cosas a la vez. Si estudias durante 15 minutos, concéntrate solo en la tarea que estés haciendo para maximizar la productividad. Muchos de nosotros creemos que podemos hacer dos cosas a la vez, pero la mayoría de estudios muestran que no somos ni la mitad de productivos cuando lo hacemos.
  2. Evitar las distracciones. Pon tu ordenador y tu teléfono en modo avión. De esta manera, aunque tengas la tentación de mirarlo, no verás ninguna notificación.
  3. Aplicar tu concentración durante más tiempo pero no te sobrecargues. Canaliza toda tu energía en el aprendizaje de la lengua tanto tiempo como puedas, pero no te agotes. Las sesiones de estudio cortas son más efectivas porque no te da tiempo a aburrirte o agobiarte. Si realmente quieres estudiar durante una hora cada día, haz pausas cada 20 minutos para empezar de nuevo con más concentración.
  4. Bloquear unos momentos al día para estudiar lenguas. Para Luca, la mañana es el mejor momento para estudiar porque es cuando está más concentrado y recibe menos interrupciones. En tu caso, eres tú quien tiene que decidir cuál es el mejor momento para ti, pero sea cuando sea, márcalo en la agenda.

4. Del Milagro de la mañana, un libro de crecimiento personal escrito por Hal Elrod

Dedicamos un artículo entero a este libro de Hal Elrod y a todas las lecciones que nos enseña. Puedes leerlo en inglés aquí y descubrir también la rutina mágica de todas las mañanas de Luca, ¡es muy inspiradora!

5. De El efecto compuesto, un libro escrito por Darren Hardy

También creemos que este libro de Darren Hardy es interesante para los estudiantes de idiomas y merece un artículo y un vídeo a parte. Para saber más, lee nuestro artículo sobre El efecto compuesto. En él, Luca explica cómo hacer un buen uso de los trucos que nos da este libro de autoayuda. A la larga, con solo un poco se hace mucho. Alerta de spoiler: ¡invertir en idiomas es mejor que invertir en dinero!

5 Lecciones que puedes aprender sobre las lenguas si lees un libro de autoayuda

Luca habla de todas estas lecciones y libros en el vídeo que encontrarás a continuación (y que también puedes ver en YouTube). Está grabado en inglés, pero puedes activar los subtítulos en seis lenguas diferentes haciendo clic en el icono en forma de engranaje que hay en la esquina inferior derecha.

https://www.youtube.com/watch?v=o_jd7o403ME